El Blog de Pensaments

Probablemente no es la primera vez que oímos hablar del término inteligencia emocional. Además, en el mundo de la psicología, marcó un antes y un después en el modo de entender y actuar en nuestro ámbito.

Los motivos por los cuales la gente acude a una sesión de psicoterapia son variados y no debemos buscar una justificación para pedir ayuda psicológica: cuando estamos mal y necesitamos ayuda, está más que justificada cualquier causa que nos impulse a buscar motivos para estar mejor.

En nuestro post anterior empezamos a introducir el tema de la asertividad y las implicaciones que podía tener el hecho de actuar de forma asertiva en nuestro día a día.

Muchas personas acuden a terapia psicológica por motivos de ansiedad. Alegan tener cierta angustia y la caracterizan con palabras como: agitación, descontrol, falta de paz, nerviosismo… Sin embargo, a duras penas es fácil definir con términos generales lo que caracteriza cada uno de estos dos conceptos y entender su carácter adaptativo y funcional en nuestro día a día. 

Entre los humanos, que somos seres sociales, se establecen diversos vínculos interpersonales, de los cuales podemos obtener varios estímulos y refuerzos según el tipo de relación que se establezca. 

Todas las personas en algún momento nos hemos sentido enfadados y hemos experimentado sensaciones de rabia. Pero… ¿Qué es la ira?

 

Para definir la ira debemos partir de la base de que es una emoción y forma parte de nuestro sistema emocional. La palabra ira se utiliza en muchos contextos, tanto a nivel clínico , así como en un contexto más cotidiano.

Labilidad puede considerarse sinónimo de inestabilidad. Pero cuando hablamos de las emociones… ¿A qué nos referimos?

 

Las emociones no son constantes y tampoco pecan de racionales. Muchas veces nos sentimos decaídos sin motivo aparente, o tenemos la sensación de no tener una razón de peso para sentirnos de esa forma...