Cómo son las personas con baja autoestima

Tener una buena relación contigo mismo y valorar tus capacidades es imprescindible para desarrollarte con plenitud. Sin embargo, la baja autoestima es una situación frecuente, bien en determinados momentos puntuales o de forma constante. Veamos cómo son las personas con poca autoestima y algunos consejos para mejorar este problema.

 

Características de las personas con baja autoestima


En Pensaments Psicólogos Mallorca consideramos que este asunto de la autoestima es de los más importantes. Y es que, es muy probable que todos nos veamos afectados por esa pérdida de seguridad en nosotros mismos en algún momento de la vida. Es esencial detectarlo rápidamente, para que no se enquiste o vaya a más. Estas son las características que definen a alguien con baja autoestima.

 

1. Demasiado crítico contigo


La autoestima tiene mucho que ver con la manera en la que juzgamos lo que hacemos o cómo somos. Esas críticas suelen estar influenciadas por modelos ideales que hemos construido en nuestra mente por distintos motivos. Unos tienen que ver con la educación o el entorno familiar en el que crecimos. Otros son consecuencia de experiencias vividas. Y, algunos, son consecuencia de estándares establecidos por la sociedad, tendencias que no tienen mayor base que haberse puesto de moda.

 

Al compararnos con estos estereotipos limitamos la capacidad de valorarnos con justicia y objetividad. Porque, todo lo que se salga de esos márgenes, deja de ser importante. Y, ahí se quedan muchas virtudes y cualidades sin que les des la relevancia que tienen. En este sentido, resultan especialmente peligrosos esos cánones sociales que varían según el momento y que no suelen tener valor en sí mismos. Más aún, en estos tiempos, cuando las redes sociales amplifican estas tendencias.

 

2. Inmerso en dudas e inseguridad


La baja autoestima mina la confianza que tienes en ti mismo y te dificulta la capacidad de tomar decisiones. En los casos más extremos, esa inseguridad te lleva a ser incapaz de elegir hasta los aspectos más simples de tu vida.

 

¿Abrir el armario para ver qué te pones es un calvario para ti? ¿Renuncias a asistir a cenas o reuniones sociales porque te aterra no conocer a todo el mundo? ¿Tienes una duda en clase o el trabajo y no te atreves a consultarlo por miedo a hacer el ridículo? Estos son solo algunos ejemplos de situaciones en las que la baja autoestima te juega una mala pasada y muestra toda la influencia que tiene en tu vida.

 

3. Sometido a dependencia emocional


Si tienes baja autoestima, cualquier mínima crítica o rechazo te produce un daño insufrible. Como consecuencia, es habitual que se genere una dependencia emocional respecto a las personas cercanas. Suele ir ligada a una sobrevaloración de tu percepción sobre ellas, a las que idealizas y consideras casi perfectas. Tu baja autoestima y esa dependencia emocional te lleva a protagonizar situaciones en las que manifiestas excesiva debilidad para provocar su apoyo incondicional.

 

4. Tiendes a ponerte obstáculos


Ya decíamos que una persona con poca autoestima se juzga con demasiado rigor, a menudo sin argumentos reales para esas críticas negativas. Pero, además, ya tienes una actitud de predisposición negativa. Pensamientos del tipo “estoy gafado” o “eso no está a mi alcance” forman parte de tu día a día. Con esa mentalidad, es más fácil que te pongas nervioso en una entrevista de trabajo o vayas inseguro a un examen y que el resultado sea negativo.

 

Trabajar para mejorar tu autoestima


¿Te has sentido identificado en alguna de las experiencias que hemos descrito? No hace falta que las hayas vivido todas. Y, por supuesto, no las hemos expuesto para que te agobies más. Lo mejor de la baja autoestima es que no es inamovible. Al contrario, ¡puedes dejarla de lado! Te proponemos unos consejos muy básicos sobre los que puedes trabajar:

 

  • Tómate unos minutos al día para revisar todas tus actuaciones positivas y, mucho mejor, si lo dejas por escrito.
  • Acostúmbrate a expresarte de modo asertivo, es decir, con construcciones en positivo cuando hablas sobre ti. En lugar de “no he sido capaz de terminar ese informe”, piensa que conseguiste analizar los aspectos más complejos y ya solo te queda plasmar las conclusiones.
  • Ponte objetivos concretos y alcanzables, en lugar de grandes metas a largo plazo.
  • No tengas miedo de pedir ayuda. Mostrar tus vulnerabilidades te convierte en alguien más cercano y suele provocar empatía en otras personas. Esta actitud suele servir para establecer relaciones más cooperativas, en las que todos aprendemos y profundizamos en nuestro propio crecimiento personal.


Tener baja autoestima es ponerte límites a tu propio desarrollo y bienestar. Es importante que reacciones cuanto antes y, si te ves superado, acudas a pedir atención psicológica. Porque podemos ayudarte a descubrir todo tu potencial.