La dificultad a la hora de expresar tus sentimientos

La capacidad de comunicación es una cualidad innata a los seres humanos. No consiste solo en exponer ideas o pensamientos, también es imprescindible que sepamos expresar sentimientos. Y, sin embargo, hay muchas personas que tienen dificultad en este último aspecto. ¿Es tu caso? Te ayudamos a descubrir por qué te ocurre y cómo puedes superarlo.

 

¿Por qué nos cuesta explicar lo que sentimos?

 

Un sentimiento es un estado de ánimo provocado por una emoción o como reacción ante un estímulo interno o externo. Forman parte de nuestro yo más personal, de nuestra manera de entender el mundo. Expresar sentimientos, por tanto, es esencial para comprendernos a nosotros mismos y para relacionarnos con los demás.

 

Si tan importante es expresar lo que sientes, ¿por qué eres incapaz de hacerlo? Si nos sigues, ya estarás familiarizado con esta idea que siempre trasladamos desde Pensaments Psicólogos Mallorca: todo desajuste o problema psicológico es producto de diversas causas, no hay una causa que lo origine. Y esto es lo que sucede con tu dificultad para expresar sentimientos, que tenemos que señalar distintos detonantes:

 

1. Personalidad e infancia

 

La discusión sobre qué parte de la personalidad es innata y cuál se configura por la educación y las experiencias es todo un clásico de la Psicología. Pero, podemos simplificar diciendo que nacemos con un “temperamento”, con raíces genéticas, que ya definió Hipócrates en la Antigua Grecia, bajo el término de “humores”. El temperamento es la base que se va modelando con la educación y las experiencias. Y, finalmente, la personalidad es la confluencia de los factores genéticos, los patrones de conducta adquiridos y la adaptación de cada individuo.

 

Nos parecía importante hacer esta aclaración antes de explicar las causas de las dificultades para expresar sentimientos. Y es que, sin duda, hay una predisposición inicial, temperamentos con más habilidades comunicativas. Pero, en el mismo nivel de importancia, habría que colocar al entorno educativo. Si naces en una familia que considera una muestra de debilidad mostrar los sentimientos, esta educación te marcará.

 

2. La baja autoestima impide expresar los sentimientos

 

¿Cómo explicar que nunca hayas tenido problemas para expresar sentimientos y ahora te sientas incapaz? Pues porque, más allá de tus habilidades innatas y el entorno de tu infancia, la autoestima puede jugarte una mala pasada en este asunto, también. Si atraviesas un momento de inseguridad y baja autoestima, es normal pensar que tus sentimientos no tienen interés para nadie, ni siquiera mereces su atención.

 

3. La influencia del entorno

 

¿Cada vez que intentas compartir tus emociones, la situación desemboca en una discusión? Esta es una situación típica entre las parejas que atraviesan un momento de dificultad. También, entre padres e hijos. Y una de las causas que explican la dificultad de expresar sentimientos. ¡Porque no siempre es cosa tuya! Estos entornos poco receptivos, acaban generando un silencio y un vacío, una negativa a mostrar tus sentimientos, incluso llegando a disimularlos para encajar en lo que se espera de ti.

 

Aprender a expresar tus sentimientos

 

Compartir lo que sientes es una experiencia liberadora y enriquecedora. Además, es imprescindible para que las personas con las que te relacionas lleguen a conocerte tal y como eres. Por eso, siempre es interesante mejorar tu capacidad para expresar sentimientos. Lo conseguirás siguiendo estas sencillas pautas:

 

  • Trabaja tu autoestima. Tienes que empezar a quererte más, a aceptarte como eres y, sobre todo, a entender lo que sientes. Solo desde ese punto de partida, podrás expresar tus sentimientos con claridad y convencimiento.
  • Aumenta tu vocabulario emocional. El lenguaje es el principal vehículo con el que podemos comunicarnos los humanos. Es tan rico que cuenta con términos específicos para los distintos ámbitos en los que nos relacionamos. Enriquece tu capacidad de expresión superando la fórmula “me siento bien” o “me siento mal”.
  • Escribe lo que sientes. Crea tu propio diario de emociones en el que te acostumbres a plasmar tus emociones, a ser posible cada día. Además de ayudarte a ser más consciente de tus sentimientos, sirve para reforzar tu dominio y aprendizaje de ese lenguaje emocional que citamos antes.
  • Mejora tu asertividad, es decir, siéntete libre para decir cómo te encuentras, cuáles son tus deseos y necesidades. Eso sí, siempre respetando a los demás y sin actitudes hirientes.

 

Expresar tus sentimientos es un factor decisivo para establecer relaciones equilibradas y sanas. Es una habilidad que se puede trabajar y mejorar, superando tus limitaciones innatas o adquiridas. En nuestra consulta psicológica te proporcionamos herramientas para que puedas llegar tan lejos como te propongas en este proyecto de superación.