¿Cómo perder el miedo a equivocarse?

Es curioso, aunque pudiese parecer lo contrario, vivir con miedo a equivocarse es limitador, mucho más que arriesgarse a cometer errores. Utilizando una frase demasiado manida en estos tiempos, la equivocación forma parte del ADN del ser humano. Es clave para aprender, para innovar, en resumen, para avanzar. Y, sin embargo, existe una especie de rechazo al fallo, en los casos más extremos, de pánico a equivocarse. Entender todo este proceso y tener herramientas para superarlo es la propuesta que te hacemos hoy. ¡Seguro que te resultará muy clarificador!

 

¿Por qué hay miedo a equivocarse?

 

Coge cualquiera de tus días, el más rutinario, el que te parezca más previsible. Bien, pues te proponemos que hagas un ejercicio de análisis y compruebes cuántas decisiones tienes que abordar en esas 24 horas. Te va a sorprender la cantidad resultante. Y es que, eso es la vida, una toma de decisiones continuada. Y claro, cuanto más expuesto a tener que elegir, más probabilidades de cometer errores.

 

Además, el miedo a equivocarse se explica porque es un proceso que se retroalimenta. Te equivocas y eso te genera inseguridad, porque te sientes expuesto y vulnerable ante los demás. Cuanto más inseguro, menos capaz de decidir y… así se reproduce ese círculo vicioso, empobrecedor y paralizante.


Tampoco ayuda mucho el ambiente social que impera, en el que se sobrevalora el éxito y se critica el fracaso. Desde el propio sistema educativo se potencia esta filosofía del triunfalismo y de rechazo al error. Una de las peores consecuencias es que conduce a un conservadurismo excesivo, nuestros niños y niñas no se arriesgan a proponer sus ideas, no sacan a la luz sus iniciativas. Está más valorado que aprendan lo establecido, que no se cuestionen nada y así tendrán mejores notas. Curioso, porque el ser humano nace sin miedo a equivocarse. Una prueba más del componente educacional de esta realidad.

 

Tipos de miedo al error

 

Como ocurre con otros asuntos emocionales, el miedo a equivocarse no es único, tiene variaciones. Básicamente, podemos distinguir tres niveles de miedo al fracaso:

 

  • Leve: predomina la sensación de inseguridad ante la toma de decisiones y eso genera ansiedad y estrés. Se traduce en la necesidad de conseguir apoyos externos y un retraso a la hora de decidir.
  • Medio: se ve afectada tu eficiencia como persona, en todos los ámbitos de tu vida. La ansiedad es constante y, probablemente, recurres en exceso a la delegación de responsabilidades.
  • Alto: hay un bloqueo que impide la toma de decisiones. Es habitual que se traduzca en ataques de pánico o crisis depresivas. No solo te sientes incapaz de decidir, es que piensas que tus decisiones no son válidas.

 

Claves para superar el temor a equivocarse

 

¿Qué es lo ideal para superar el miedo a equivocarse? Evidentemente, el primer paso es actuar lo antes posible, no dejar que vaya a más. De hecho, los psicólogos siempre insistimos en la importancia de educar a los pequeños en la cultura del error, que no dejen de intentarlo por miedo a fallar.


Pero, si has llegado a la madurez con cierto miedo a equivocarte, está en tus manos superarlo. Estos son algunos consejos eficaces para conseguirlo:

 

  • Aceptación. Comienza por lo más básico, es decir, entender y asumir que el error forma parte de la vida y que cumple una función, la de ayudar al aprendizaje.
  • Evalúa la importancia de los errores. Antes ya decíamos que cometemos más equivocaciones de las que pensamos en principio. Por tanto, es esencial que hagas una valoración objetiva del verdadero valor de ciertos errores. No es lo mismo, equivocarte al elegir el menú, simplemente supone que ese día la comida no será tan satisfactoria, que errar en una decisión laboral, por ejemplo.
  • Pon el foco en el proceso, no en el resultado. Sabemos que esta idea va a contracorriente en estos tiempos. Pero, disfruta del camino, no pongas todas las expectativas en la meta.
  • Aprende de tus errores. Nada ayuda más a minimizar las consecuencias de un error que darle la vuelta. Es decir, usar cada fallo como un estímulo positivo, un aliciente para superarte, un reto para avanzar.
  • Ten siempre la mente abierta. La adaptabilidad es una excelente herramienta para evolucionar y crecer como personas. Si admites otras ideas y valores, puedes descubrir que ese error no era tal, sino que deberías considerarlo un acierto.

 

Te invitamos a conocer un espacio en el que reconocemos el valor del miedo a equivocarse. En Pensaments Psicólogos Mallorca sabemos que el aprendizaje está plagado de aciertos y de errores. En nuestra consulta psicológica podemos profundizar en las claves para que todo ese bagaje te conduzca hacia un desarrollo personal como te mereces.